Rengueando, luchando contra flores y paredes que me evitan el paso
sigo con la posteridad que el tercer ojo me entrega
llega el día, después de la madrugada del sabado
las cosas no son iguales desde que te fuiste
estoy enfermo, derrotado
aislado de toda fortuita esperanza
Vivo de esto, de la miseria que todo lo corroe
a mi paso las flores marchitan
pero aun tengo en mi bolsillo el viejo tratado de cristo
me subo a la micro y escucho los cantos disonantes del que espera un aplauso
vomito y orino en el ultimo asiento
como dos rios que desembocan de una colina llegan al asiento del chofer sin que éste se de cuenta
Miro atravez de la ventana y las luces urbanas parpadean fuetre en mi cabeza
¡perdoname señor, dame un respiro no quiero llegar a casa!
al bajar mi paso se hace ardiente y se erotiza en cada esquina
ese instinto animal que te lleva a visitar los antros
ingreso con la mente en morbo y no pago la entrada por indigente
los viejos de la barra me miran, son desafiantes enemigos
a esa altura de la madrugada ya no soy bienvenido
Tags: varios -